Actividad 10. Participación escolar.



 Del texto “La participación de las familias en la educación escolar” podemos extraer algunas ideas sobre las que poder ir comentando el tema de la participación escolar.

Como se explica en el texto, partimos de un derecho, el de la participación de madres y padres en las etapas escolares. ¿Pero todas las familias emplean dicho derecho?

  Existen familias que: muestran una alta implicación y ejercen una par­ticipación efectiva en el ámbito escolar; que mantienen una comunicación fre­cuente y satisfactoria con el centro; que participan activamente en las actividades desarrolladas por el centro; que presentan un mayor sentido de pertenencia y de identificación con el mismo; que muestran un mayor interés en la información sobre sus hijos; y que enriquecen el entorno familiar a través de la realización de actividades culturales.  A su vez las hay que: tienen una menor implicación y una participación de tipo meramente formal, con niveles más altos de conocimiento y de pertenencia al AMPA y pertenencia y partici­pación en el Consejo Escolar del centro. Las familias que se corresponden con este perfil muestran un menor sentimiento de pertenencia al centro, una comu­nicación menos fluida con sus hijos acerca de su actividad académica y niveles inferiores en la realización de actividades culturales en apoyo a los objetivos del centro.

  Los rasgos culturales y socioeconómicos que caracterizan a las familias con el primero de los perfiles de participación parental son los siguientes: mayor nivel de estudios de los progenitores, particularmente de la madre; mayor número de libros en casa y de recursos que favorecen el aprendizaje escolar; y mayores medios económicos que destinan a la educación de sus hijos. Los rasgos sociodemográficos de las familias que presentan ese mismo perfil de participación parental más intensa y efectiva son los siguientes: edad más avan­zada y nacionalidad de origen española.  El perfil de participación parental más débil está definido por aquellas familias que presentan un menor nivel de estudios; que poseen un nivel económico más bajo y que destinan menos recursos a la educación de sus hijos, con los padres más jóvenes y de nacionalidad de origen extranjera.Sin ser un rasgo exclusivo de ellas, las familias con mayor nivel de formación suelen entender la educación de sus hijos como algo en lo que se deben invo­lucrar, en cuanto a acompañamiento, seguimiento y colaboración. Y al contrario, las familias cuyo nivel de formación es más bajo interactúan en menor medida con los centros educativos.

  La frecuencia de la participación parental varía en función de la etapa educativa de los hijos. Así, la interacción de las familias con el centro educativo y con su profesorado desciende notablemente en la etapa de Educación Secundaria Obli­gatoria. Los padres se muestran menos participativos en esta etapa educativa en la cual los hijos son menos dependientes y tienden a delegar en los profesiona­les.

  Vemos, a partir de estas conclusiones, un diferente grado de participación por parte de las familias; en función de aspectos culturales y socioeconómicos. Algo que debería cambiar, hacia una implicación igualitaria.

  Una propuesta para fomentar la participación podría ser la realización de actividades por las tardes o los fines de semana en las que colaboren y participen profesores, padres y alumnos. La idea es aprovechar, tanto el talento y las habilidades de la comunidad como las instalaciones del centro. Tenemos los lugares y el material humano necesario para crear un coro, una banda de música, torneos deportivos y de juegos populares, talleres de manualidades, excursiones a la naturaleza, sesiones de cine, clubs de lectura, grupos de teatro, cursos sobre TICs, clases de cocina...Lo importante es generar interés en el alumno y en sus familiares. El contar con familias de distintas nacionalidades no haría sino más que enriquecer cualquiera de las actividades, aportando las esencias de diferentes culturas y abriendo nuestras mentes a costumbres diferentes. Lograr que tanto padres como alumnos aprendan y compartan momentos juntos; profesor y padre enseñando juntos; profesor y alumno enseñando al padre; alumno, padre y profesor aprendiendo de la abuela; incluso llegar todos, a aprender de estos jóvenes...hijos, nietos, compañeros, alumnos.  

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